Pienso demasiado. Tres claves para frenar el PENSAMIENTO OBSESIVO.

Pienso demasiado. Tres claves para frenar el PENSAMIENTO OBSESIVO.

Razonar es la capacidad cognitiva que diferencia el ser humano del resto de especies. Intentar aplicar esta racionalidad ordinaria a fenómenos poco racionales y buscar respuestas correctas a dilemas irresolubles produce siempre ansiedad, sensación de fracaso y en algunas ocasiones sufrimiento.

¿Cómo se genera un pensamiento obsesivo?

Cuando pensar demasiado hace sufrir, el intento de control a través del pensamiento responde a una necesidad de estar completamente seguro de que se tiene la respuesta correcta o de que se va a elegir la opción idónea, sin dar espacio ni opción al equívoco , pero la mayoría de las cosas que pensamos acaban por no suceder. En la vida hay pocas cosas que nos puedan dar seguridad, vivir la vida significa asumir riesgos y no estar dispuesto a ello puede generar mucha ansiedad.

La vida es eso que sucede mientras te empeñas en hacer planes. J.Lennon.

MM

Encontrar la opción correcta o la respuesta perfecta en un mundo dónde hay miles de posibilidades no hace más que complicarnos la vida, ya que la consciencia abstracta anula las sensaciones, la inventiva y el razonamiento rápido e intuitivo. Hay decisiones que no se pueden tomar desde la racionalidad.

Claves para parar el pensamiento obsesivo

Si pese a saber todo esto no puedes evitar racionalizar todo y eso te cuesta mucha energía, desgaste y ansiedad te propongo tres claves para intentar colapsar el pensamiento obsesivo.

1.- Evita evitar pensar

Muchas personas que se atrapan en sus pensamientos intentan no pensar y distraerse, si eso funciona fantástico, pero muchas veces no sucede así. Si quieres probar algo diferente busca un espacio diario y date un tiempo limitado para darle rienda suelta a tus pensamientos, eso activa la rueda de hámster de manera controlada, con lo cual retomas la sensación de que eres tu quien tiene tus pensamientos dominados y no a la inversa, porque pensar en no pensar, es pensar dos veces.

2.- Empieza a actuar tomando pequeños riesgos

Asumir pequeños riesgos controlados nos mueve de la situación de parálisis en dónde nos deja la actividad de pensar. Si empiezas a actuar sentirás como se movilizan tus recursos y comienzas a sentir más capacidad de afrontar la situación. Buscar el pensamiento justo, paraliza la acción.


3.- Evita responder a todas las preguntas

Buscar la seguridad pasa por repasar o prever todas las opciones posibles en una situación vivida o por vivir, preguntas del tipo: -¿Qué hubiera pasado si…? -¿Y si …? Encontrar una respuesta correcta a una pregunta que está mal formulada (ya que es imposible responderlas) es lo que más dispara la obsesión de intentar fallidamente controlar la vida con la mente y lo que produce más ansiedad.
No existen respuestas correctas a preguntas mal formuladas.

Lichtenberg “La fe ciega en la razón atonta más que cualquier religión”. 

MM

¿La hiperracionalización es una trampa que te amarga la vida?


. Como decía Sartre: ” La libertad es una condena”, ya que cada elección comporta una renuncia y en ´éste proceso de elección muchas veces nos vemos atrapados en la perversión de la razón que se vuelve en contra cuando nos metemos en el laberinto mental de la hiperracionalización, que se vuelve una trampa ya que intentamos aplicar un control que hace perder el control en búsqueda de la seguridad.

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Maribel de Maya.

Psicóloga General Sanitaria col. núm. 21.754.

Psicoterapeuta Oficial del Centro de Terapia Estratégica.


Photo by Carson Arias on Unsplash

Pienso, luego sufro: Cuando pensar demasiado hace daño. G Nardone y G. de Santis

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