¿Cómo mantener el amor en la pareja?

¿Cómo mantener el amor en la pareja?

¿Es posible tener la misma pareja para toda la vida?,¿Se puede estar enamorado siempre de la misma persona?, ¿Se puede vivir en pareja manteniendo nuestra individualidad?,¿Existe una fórmula de la felicidad en pareja?

Del enamoramiento al amor.

Cuando las personas nos enamoramos, se produce un “subidón” a nivel fisiológico que nos hace vivir una sensación de felicidad y bienestar constante. Este estado que no suele durar eternamente, genera un vínculo que permite llegar al sosiego en dónde se da paso al amor, en el cual se acepta, se comprende y se acompaña al otro de manera más realista.

Cuando la única constante es el cambio.

En la vida de dos personas que conforman una pareja, ocurren a menudo situaciones que ponen a prueba la relación: la llegada de los hijos, las familias de origen, un problema de salud en algún miembro de la familia, la relación con los hijos de relaciones anteriores, una infidelidad, etc.  Es entonces cuando además del amor hacen falta recursos que ayuden a afrontar con éxito los cambios que se plantean.

Además, vivimos en un contexto social en dónde el concepto de familia se construye de manera diferente al de hace cuarenta años. La estructura familiar actual tiene diversas formas (familias con y sin hijos, monoparentales, enlazadas…) y los roles de sus miembros han cambiado, ya que  lo individual es muy importante, así pues ahora nos planteamos la vida en común sin necesidad de renunciar a nosotros como individuos, esto provoca que necesitemos proyectarnos más allá de la familia y a su vez que nos definamos como individuos a parte del rol de padre, madre, pareja.

La paradoja del amor sabio

Pascal afirma: “El corazón tiene motivos que la razón no conoce”. Cuando nos referimos al corazón, nos referimos a la pasión, y es que no puede existir una relación sin ella. Que el amor sea sabio, o se atenga a razones, es algo que no siempre pasa y a menudo esto nos complica la vida y nos hace sufrir. En terapia, algunas personas me cuentan que sienten que su cabeza les dice una cosa y su corazón les manda a hacer otra. Giorgio Nardone en su libro Siete cuestiones esenciales para conocer al ser humano. ed. Plataforma, 2017 nos propone tres  prerrogativas fundamentales para hacer funcionar bien una relación.

“El corazón tiene motivos que la razón no conoce”
Pascal

— MM

1.-Deseo recíproco.

No hay relación si no hay deseo. Para mantener el deseo en el otro, hace falta guardar un espacio para nosotros mismos. El reto recae en establecer una relación de alternancia entre la complementariedad y simetría relacional en los miembros de la pareja, en dónde se guarde la autonomía y el respeto de manera recíproca. Hace falta respetar y responsabilizarse de un espacio individual entre los miembros de la pareja para poder compartir después de un tiempo en común en el cual se pueda generar interés y deseo.

2.-Complicidad constante.

La complicidad, al contrario del deseo, perdura de manera natural y se fortalece en el tiempo. Una mirada basta para entenderse, una sonrisa es señal de confianza, estima y complacencia. Ser cómplice significa ser aliados y no juzgarse incluso cuando uno de los dos se equivoca.

3.-Exclusividad en la relación.

Tener exclusividad en la relación, contrariamente a lo que pudiera parecer,  no necesariamente implica fidelidad sexual, la traición puede ocurrir, pero el vínculo es exclusivo cuando nada ni nadie puede infringirlo.

Como seres sociales que somos, la mayoría de las veces necesitamos sentirnos vinculados y conectados a otras personas con las que creamos lazos fuertes. Vivir en pareja y formar una familia implica correr riesgos, aprender, ajustarse y seguir aceptando retos para crecer.

Maribel de Maya.

Psicóloga general sanitaria col. núm. 21.754.

Psicoterapeuta Oficial del Centro de Terapia Estratégica.

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