Autoboicot: Qué es y cómo evitarlo

Autoboicot: Qué es y cómo evitarlo

Si hay solución ¿por qué te preocupas?

Si no hay solución ¿por qué te preocupas?

¿Qué es el autoboicot?

Mientras que en ocasiones la dificultad es relacionarse con los otros o con el mundo, a veces podemos encontrar dificultad en la relación con nosotros mismos. El autoboicot consiste en ponernos impedimentos para conseguir nuestros objetivos: no aplicar por un nuevo trabajo, dejar de presentarnos a un examen, evitar hacer una presentación en público, dejar de hacer una formación, etc… conviertiéndonos en rehenes de nuestros propios pensamientos e inacciones.

¿Cómo nos bloquea el enemigo interior?

La insatisfacción con uno mismo surge de continuos juicios que generan una sensación de incapacidad constante. La mayoría de cosas que pensamos acaban no pasando, pero la parálisis de la acción se relaciona con la imposibilidad de fiarse de uno mismo y se articula y se alimenta a través del pensamiento obsesivo. A continuación os explico cinco maneras en las que se manifiesta el boicoteador interior, ¿Te identificas con alguna de ellas?

Hiperracionalización: la ilusión de estar completamente seguro

Si buscamos el momento, la persona, el equipo, adecuados nunca nos sentimos lo suficientemente preparados para iniciar. Si no ganas no juegas, pero si no juegas no ganas.

Inquisidor interior: en cualquier caso eres culpable

Culparse de las acciones o inacciones pasadas futuras, imaginadas o reales es una tortura. El inquisidor interior censura los actos, los pensamientos y los deseos propiciando la inactividad y por lo tanto el boicot de la realización de las acciones necesarias para conseguir nuestros objetivos.

Saboteador interior: de todos modos te equivocas

Hay personas para las que el éxito vale cero y el fracaso suma el doble. Para ellos ningún éxito es suficiente, todo lo que uno hace demuestra la incompeténcia personal y la incapacidad.

Perseguidor interior: nunca estarás a la altura

¿Seré capaz?, ¿Estaré a la altura?, ¿Podré hacerlo?.Los pensamientos intrusivos que acosan continuamente creando temores respecto la propias competencias capacidades, haciéndonos sentir vulnerables y frágiles, incapaces de hacer frente incluso a las tareas más sencillas, intentar responder estas preguntas atendiendo a razonamientos racionales no hacen más que alimentar esos dilemas de naturaleza emotiva sumiéndonos cada vez más y más en la trampa del exceso de control a través de la razón que nos hace perder el control.

Delegación patológica: hay que dejarlo para quien es mejor que tu.

Delegar sistemáticamente tan solo confirma nuestra incapacidad. La delegación a la hora de elegir o tomar una decisión a personas consideradas “más capaces” se interpreta en principio como una tranquilizadora vía de salida, pero a largo plazo, tan solo genera más sensación de falta de competencia, menor autoestima y una autoimagen dañada.

Si identificas alguno de los autosabotajes anteriores, has probado todo y no puedes ponerle remedio te propongo ayuda con Terapia Breve Estratégica. Puedes solicitar más información contactando aquí o poniéndote en contacto a través del teléfono 607576992.

Maribel de Maya.

Psicóloga general sanitaria col. núm. 21.754.

Psicoterapeuta oficial del Centro de Terapia Estratégica

Photo by Alexandra Gorn on Unsplash

“Pienso luego sufro” G, Nardone, G. de Santis Ed. Paidós.

Related Posts

No Comments

Leave a Comment

Your email address will not be published.